Proyecto Tarasco, ejemplo de intervención del Estado para propiciar cambio cultural

  • Hubo muchos intentos, con muchos matices, de usar las lenguas indígenas para cambiar a los pueblos originarios, señaló Marco Antonio Calderón, de El Colegio de Michoacán
  • El objetivo de la política indigenista fue incorporarlos al sistema cultural mexicano a cambio de la exterminación de su pasado, afirmó Michael Ducey

 

Lorena Ojeda, Marco Antonio Calderón y Michael Ducey, durante la charla sobre el indigenismo en el periodo de Lázaro Cárdenas del Río

Paola Cortés Pérez

 

Xalapa, Ver., 09/03/2017.- Lorena Ojeda Dávila, profesora-investigadora de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, planteó que aunque el objetivo principal del Proyecto Tarasco (PT) era estudiar la lengua indígena, también se usó para inculcar el nacionalismo, los valores cívicos y el patriotismo.

Lo anterior, durante la plática “Cardenismo e indigenismo en Michoacán: los proyectos tarascos y la antropología del estado”, como parte del Seminario de Economía Política y Dinámicas Sociales, organizado por el Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales (IIH-S) de la Universidad Veracruzana (UV).

Marco Antonio Calderón Mólgora, de El Colegio de Michoacán, comentó que durante la primera mitad del gobierno de Lázaro Cárdenas del Río, se tuvo una percepción romántica sobre los indígenas; se pensaba que eran seres con problemas sociales y condiciones de atraso social, pero que en igualdad de condiciones que el resto de la población podían redimirse y educarse.

Para el periodo comprendido entre 1938-1940, señaló, se vislumbraba una nueva manera de percibir y resolver el problema: el punto clave fue la alfabetización de la población indígena, a través de su lengua.

“Hubo muchos intentos, con muchos matices, de usar las lenguas indígenas para cambiar a los pueblos originarios.”

Así, a lo largo de los años veinte, treinta y cuarenta hubo un discurso fuerte y consistente sobre el respeto a las tradiciones étnicas, a los saberes locales y determinadas formas culturales, pero al analizar las prácticas públicas y sociales, resulta que esta política era muy contradictoria, indicó Calderón Mólgora.

En tanto, Michael Ducey, investigador del IIH-S, sostuvo que el proyecto indigenista impulsado durante la época de Lázaro Cárdenas tuvo una posición conciliatoria que tenía por objetivo incluir a los indígenas al sistema cultural mexicano a cambio de la exterminación de su pasado.

“Es una muestra más de cómo se promueven las identidades por los discursos políticos, proyectos educativos e incluso por las relaciones binacionales de académicos.”

Con respecto al ensayo sobre el indigenismo durante el gobierno de Lázaro Cárdenas, de Lorena Ojeda y Marco Antonio Calderón, opinó que es un trabajo que contribuye a la discusión sobre la historia de la antropología social, la academia y los proyectos indigenistas del Estado cardenista.

Proyecto Tarasco

Lorena Ojeda explicó que el Proyecto Tarasco (PT) involucra tres trabajos: PT de carácter antropológico (1938), PT lingüístico (1939) y PT de estudios biotipológicos (1940); todos ellos pueden entenderse como los inicios de la antropología social aplicada en México, pero al mismo tiempo son ejemplo de la intervención directa del Estado para conducir un cambio cultural.

En aquellas décadas, comentó que Michoacán era un laboratorio en el que se realizaban diversos proyectos de cambio cultural, todos dirigidos por el Estado mexicano.

Pese a que tuvo muchas dificultades para llevarse a cabo, dijo que influyó en varios de los conceptos que prevalecieron en la antropología por un largo periodo, así como en la concepción que tenía el Estado sobre los diferentes grupos indígenas, especialmente en el respeto de algunas formas culturales (lengua, costumbres y tradiciones).

“El proyecto tenía la intención de entender a la población tarasca y su cultura, cómo llegaron a ser lo que son, cómo funciona su estructura social, cómo se insertan en el país y qué problemas tienen.

”La finalidad era identificar claramente estos problemas que impedían que los indígenas se civilizaran y mexicanizaran, respetando las manifestaciones de su propia cultura y su lengua.”

El PT no sólo incluía estudios históricos, también se realizaron análisis de prehistoria, contexto, antropología física, medicina, lingüística, antropología social, entre otros, detalló.

Ojeda Dávila apuntó que aún continúa los trabajos de investigación en torno al PT ya que tuvo importantes logros, entre ellos generar conceptos importantes que revolucionaron la antropología, por ello continúa la búsqueda de aquellos textos que siguen perdidos.