Prevención, única forma de combatir al virus del zika

  • Mujeres embarazadas y niños recién nacidos: los más vulnerables

Elizabeth Vázquez Narváez

Si se confirma que el virus de zika afecta el desarrollo del cerebro de un bebé en gestación cuando las madres se infectan durante el embarazo, habría que extremar precauciones no sólo con las mujeres grávidas, también con los recién nacidos ya que el desarrollo de su sistema nervioso central no termina al salir del vientre de su progenitora, algunas regiones continúan su desarrollo después del nacimiento, a lo largo de los dos primeros años de vida.

Lo anterior es una hipótesis que plantea Jorge Manzo Denes, director del Centro de Investigaciones Cerebrales de la Universidad Veracruzana, basándose en la información hasta ahora presentada por la comunidad científica internacional, respecto a la posible relación de causalidad entre el virus del zika y un daño en la región frontal de un cerebro en desarrollo, además del tallo cerebral y el cerebelo, resultando en un cerebro de tamaño mucho menor que el normal, característica conocida como microcefalia.

“Hasta donde se tiene conocimiento, estas estructuras resultan especialmente afectadas por el virus del zika, el cual detiene su desarrollo; pero dado que el cerebelo continúa desarrollándose hasta después del nacimiento, podría pensarse que los niños recién nacidos también son una población muy vulnerable”, mencionó el investigador.

Señaló que la prevención es –por ahora– la mejor arma con la que se cuenta para hacer frente al virus del zika, el cual se transmite al ser humano a través de la picadura de mosquitos del género Aedes, responsables también del dengue y la fiebre chikungunya.

Brasil y Colombia son, hasta ahora, los países más afectados por el virus del zika, aunque el estado de alerta es para todo el continente americano, exceptuando las zonas más frías, pues el mosquito requiere de temperaturas cálidas para reproducirse.

Jorge Manzo Denes.

Jorge Manzo Denes.

En México se han presentado más de una docena de casos autóctonos, es decir, en los que no hay antecedentes de viaje a zonas con trasmisión o contacto con otros enfermos. Cuatro de estos casos se presentaron en Nuevo León, 10 en Chiapas y uno en Jalisco, según información proporcionada en enero por la Secretaría de Salud.

Aunque hay casos asintomáticos, los malestares que más frecuentemente se presentan en una persona infectada por el virus del zika son: fiebre, dolores de cabeza y articulares, conjuntivitis y erupciones cutáneas; son similares a los de dengue o chikungunya, por lo que la única forma de comprobar si se trata del zika es a través de una prueba de laboratorio.

Finalmente, Manzo Denes insistió en que aunque los efectos del virus del zika aún están por confirmarse, hay que tomar las precauciones necesarias para combatirlo ya que no existe cura o vacuna; para ello, invitó a la población a atender las campañas de prevención que ya están en marcha para la eliminación de posibles criaderos de mosquitos, porque sin mosquito no hay virus.

“Considerando que nuestro estado tiene zonas en la que es frecuente encontrar a este vector, hay que seguir las recomendaciones  de cubrir piernas y brazos con pantalón y blusas de manga larga, usar repelente, poner mosquiteros en las viviendas o pabellones alrededor de las camas y, sobre todo, evitar encharcamientos o almacenamientos de agua, pues son ambientes aptos para que los mosquitos se reproduzcan” concluyó.