Las obras generan confianza de la sociedad hacia los políticos: Ian Carlo Cañedo

​​​Comunicado No. 376

• En la inauguración del domo de la cancha de usos múltiples de la Escuela Primaria Josefa Murillo, de esta ciudad, la comunidad estudiantil expresó su agradecimiento al Ayuntamiento y al alcalde Américo Zúñiga Martínez.

Xalapa, Ver., 02 de marzo de 2016.- Al hacer uso de la voz durante la entrega que el Ayuntamiento de Xalapa hizo del domo en la Escuela Primaria Josefa Murillo, el alumno Ian Carlo Cañedo dijo que “este día somos testigos de una historia que nos llenará de esperanza, bienestar y, sobre todo, de confianza. Confianza en nuestras autoridades, en nuestros políticos y, sobre todo, en nuestra sociedad que hoy nuevamente ve en nosotros, sus niños, la mejor inversión para el futuro”.

En representación de la comunidad estudiantil beneficiaria de los esfuerzos del gobierno municipal, como orador principal en la ceremonia, con voz clara y firme, refirió que en sus clases de formación cívica y ética “hemos aprendido que dar y recibir debe ser una práctica cotidiana entre todos nosotros”

Dijo que la reciprocidad es un valor que debemos practicar permanentemente y por ello sabremos agradecer y daremos lo mejor para ser excelentes estudiantes, excelentes hijos y excelentes mexicanos.

Ante autoridades municipales y escolares, personal docente y administrativo de la escuela, padres y madres de familia, Ian Carlo añadió que recibir el techado de la cancha cívico-deportiva es un sueño hecho realidad, ya que se beneficiarán no sólo los 400 alumnos y alumnas de la escuela Josefa Murillo, sino también a muchas generaciones por venir.

Momentos antes de recibir el reconocimiento de Américo Zúñiga y de todos los presentes por su intervención, Ian Carlo puntuó: “Dar y recibir será nuestra lección. Hoy recibimos a manos llenas. Estoy convencido de que los alumnos de esta gran institución sabrán agradecer y daremos lo mejor para ser excelentes estudiantes, excelentes hijos, pero sobre todo, excelentes mexicanos”.

Y cerró su discurso con sencillez y elocuencia: “Licenciado Américo Zúñiga Martínez, gracias, mil gracias. No olvide que lo que hoy siembra mañana lo cosechará. Reciprocidad, qué hermosa palabra”, concluyó.